La quinta de Perón y Evita
"Refugio de amor y descanso de todo trabajo", palabras del ex presidente Juan Domingo Perón, que nos invita a revivir la histórica cotidianeidad de sus últimos habitantes.
Contenida por un
parque de 19 frondosas hectáreas de eucaliptos, fresnos, cedros azules y
nogales, la histórica quinta de San Vicente, aquel “sitio solitario donde
empieza la Pampa”, según describió Juan Domingo Perón a este solar que eligió
parar pasar sus momentos de descanso junto a Evita, emerge silenciosamente,
predisponiéndonos a vivenciar cada lugar, cada elemento con su delicado perfume
a historia, imaginando la cotidianeidad de sus últimos habitantes, quienes
lucharon infatigablemente por una patria mejor. San Vicente, donde se realiza
cada año una importante Fiesta de la Tradición, fue elegida por Juan Domingo
Perón como lugar de residencia, poco antes de asumir su primera presidencia, y
hoy, aquella quinta donde pasaba los fines de semana en compañía de Evita, la
histórica quinta 17 de Octubre, abre sus puertas convertida en museo, donde se
puede visitar tanto la casa que servia de residencia al ex presidente de la Nación,
como el nuevo museo que recrea la historia e incidencia del peronismo en la
historia de la República Argentina.
El 30 de mayo de
1946, poco antes de asumir formalmente la presidencia, Perón compra la quinta
al gobernador de la provincia de Buenos Aires Domingo Mercante. Mas tarde, la
compra de otro terreno aledaño, completó las actuales dimensiones de la quinta.
En el año 1947, comenzaron las obras para construir lo que hoy denominamos Casa
Principal, un típico chalet de la década del 40’, con techo de tejas coloniales
a dos aguas, frente de piedra Mar del Plata y largas galerías, acompañada de
una caballeriza, una torre de agua y un muro perimetral, cuyos colores salieron
de la paleta de nuestro artista plástico Quinquela Martín. No hay que esperar,
sin embargo, encontrase en la casa con un testimonio arquitectónico de la
época, ya que después de las destrucciones y abandono posteriores a 1955, la
casa fue reformada en los años 70’ para el regreso de Perón, tiempo en el cual
se agrega la Casa de Huéspedes, la Casa de Custodia y la Casa del Casero, y
hoy, muestra la estructura y la decoración típica de un
chalet de aquellos
años.
Junto a la Casa
Principal, se ubican construcciones realizadas en los primeros años que
vivieron Juan D. Perón y Maria Eva Duarte. El Torreón, cuya construcción de
forma circular, revestida en piedra, posee un mirador desde el cual Perón
acostumbraba a contemplar la belleza de su frondoso parque; el aljibe, el
palomar y el cruceiro, éste último, regalo del Alcalde de Pontevedra, a Evita
en su paso por España en 1947. En su interior, nos recibe una gran sala de
estar donde delicadas vitrinas exponen celosamente, fotografías del Gral. Juan
D. Perón y Maria Eva Duarte, numerosas condecoraciones, bastones de mando y uniformes
de él. En la casa de huéspedes, utilizada por María Estela Martínez de Perón,
antes de emigrar a España, un lujoso biombo, obsequio del líder chino Mao
Zedong a Perón, armoniza con el resto del mobiliario de la época de estos años.
Al pasar al comedor, encontramos una bandera Argentina que es de 1820, bordada
con hilos de oro y plata por las Carmelitas Descalzas, encontrada en la
revolución del 55’ en el despacho de Eva. Desde el estar, precedido por un
busto de Perón y un retrato de Evita, se observa en el jardín, el Monumento al
Descamisado, parte de un grupo escultórico, en fino mármol de Carrara.
A pocos metros de la
casa, una réplica de una estación de trenes resguarda un patrimonio nacional,
el tren presidencial de trocha angosta que, desde 1912, año que lo inaugura
Victorino de la Plaza, vicepresidente en ese entonces, fue usado por los mandatarios
argentinos, desde Hipólito Irigoyen hasta Raúl Alfonsin, pasando por José
Uriburu, Agustín Justo, Roberto Ortiz, Ramón Castillo, Edelmiro Farell, Juan
Domingo Perón junto con Eva Duarte, y Arturo Illia.
Se conserva la
locomotora a vapor, el coche principal - con un living, dormitorios
presidenciales, oficina y comedor -, el coche comedor y el de servicios -
cocina y camarotes -, estos tres últimos, revestidos por fuera con madera de
petiribí lustrada y barnizada, con vitrales y detalles, como el escudo nacional
grabado en cada uno de los delicados picaportes. En el salón comedor, predomina
el estilo imperio, cómodos sillones azules, madera de roble tallada y pinturas
en el cielorraso, una alfombra calchaquí de color rojo intenso y una
esplendorosa araña de bronce. Finalmente, dentro del perímetro del parque, se
yergue de forma austera, el mausoleo donde descansan los restos de Perón y, en
sus cercanías, un moderno conjunto de tres salas de exposición, donde a través
de gigantografias, paneles tridimensionales y numerosa iconografía, presenta
una interesante muestra sobre el peronismo comprendido entre los años 45’ y
55’. Este lugar histórico, merece ser preservado y conservado por todos los
argentinos, cualquiera sea su bandera política. Desde el año 1992, pertenece a
la provincia de Buenos Aires y, actualmente, depende de su Instituto Cultural.
Horarios de atención:
• Establecimientos Educativos: miércoles a viernes de 10 a 16 hs.
• Público en general: sábados y domingos de 10 a 17 hs.
• Feriados: consultar el día anterior.
Teléfonos: (02225) 482260 ó 482509


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